
La mayoría de los que me conocen hace tiempo saben que el verano y yo no somos los mejores amigos. Detesto el calor, me hace sentir mal y por eso, durante una década, evité organizar un viaje en esta estación. A eso le sumaba el tema de los costos y las multitudes por las vacaciones escolares. Eran demasiadas contras, hasta que en 2021 me animé a probar algo nuevo con el #NYAgain11.
Te interesa ver como se dió este viaje en época de Pandemia leeme acá ➞ Mi visita número 11 a Nueva York
Ventajas: una vitalidad contagiosa
Lo primero que me asombró es que la ciudad en verano es totalmente diferente a las demás estaciones. Tiene una energía que hace sentir que el día nunca se termina. Al tener tantas horas de luz, las posibilidades se multiplican:
✅Eventos gratuitos: Cine en Bryant Park, conciertos en Central Park y kayak gratis en el Hudson.
✅Vida al aire libre: Los parques están en su máximo esplendor, ideales para un picnic, paseo en bici o simplemente ver la gente pasar.
✅Terrazas (Rooftops): Es la mejor época para disfrutar un atardecer desde las alturas mientras se encienden las luces de la ciudad.
🏙️Fijate esta opción gratuita en Times Square: M Social Hotel Rooftop

✅Smorgasburg: Disfrutar de una experiencia gastronómica variada en Williasmburg con vistas a Manhattan.
👨🍳Mirá lo rico que comimos: Feria gastronómica en Williamsburg
✅Us Open: Participar del torneo de tenis, no solamente ver un partido sino vivir la energía que se respira en el complejo con sus locales, gastronomía y más es algo que no se compara con nada. Es un evento que, si sos fan del deporte, justifica el viaje en verano por sí solo.
🎾Esta fue nuestra experiencia: Todo sobre el US Open
Desventajas: El desafío del calor
No te voy a mentir: la humedad y las temperaturas de más de 30 grados pueden ser agotadoras. Bajar al subte se siente como entrar a un sauna y caminar largas distancias me pasó factura con el cansancio y las ampollas.
Además, algo que noté mucho más que en invierno es el olor a marihuana en zonas como Times Square o Washington Square Park, que con el calor se vuelve más intenso.
Conclusión: ¿Volvería?
Si bien el calor me mató y muchas cosas quedaron pendientes por el cansancio, disfruté muchísimo de ver esa otra Nueva York. Tanto fue así que, aunque dije que no era para mí, tres años después volví a tropezar con la misma piedra ¡y volví en verano para el #NYAGAIN12! Esta segunda vez, ya sabiendo a qué me enfrentaba, la pasé mucho mejor.

Sigo prefiriendo el otoño, pero el verano tiene una luz que hay que vivir al menos una vez. ¿Ustedes son del team verano o prefieren el frío?
Hasta el próximo!
Juli


